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Juegos y apps para los peques

Música, auriculares y apps para niños enfermos

Las vidas de los niños se ven alteradas por una estancia en el hospital, una experiencia muy desagradable (pero necesaria) para los niños de cualquier edad.
Esta estresante estancia puede interferir en su normal desarrollo, ya que el niño se aísla de amigos y familiares queridos, tiene miedo y se aburre; además del dolor que sufre tras un postoperatorio.

Algunos no tienen la edad suficiente para entender porqué están hospitalizados o pueden tener creencias falsas sobre lo que les está sucediendo. Muchos incluso no pueden expresar cuanto dolor están sintiendo.

Música, auriculares y apps para niños enfermos

Para ayudar a los más pequeños y saber en que estado se encuentran, el Hospital Niño Jesus ha desarrollado PainAPPle, una aplicación para medir el nivel de dolor de los niños.

Para los pequeños que todavía no saben expresarse, o que tienen dificultades para hacerlo, el lloro era la única manera que tenían los profesionales pediátricos de poder saber que grado de dolor sentían. Pero con esta fácil y eficaz solución, ahora podrán determinar el tratamiento más adecuado, según lo que ellos indiquen.

De esta manera, como si de un juego se tratase, los pequeños deben valorar su estado y dolor, poniendo cara, con sonrisa o tristeza, a un personaje. Estos datos se quedan reflejados en tablas y gráficos que muestran la evolución del paciente.
Y después de su valoración, los niños podrán jugar con ese mismo personaje, cambiándolo de ropa y de cara.

Esta aplicación se ha desarrollado a través de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Niño Jesús. Utilizando estas nuevas tecnologías resulta más sencillo para los profesionales, dar una solución más rápida y eficaz personalizada a cada paciente.

Tanto los enfermeros, como los padres, pueden ayudar mucho a los niños en una estancia hospitalaria.
Hay muchas maneras en las que podemos ayudar al niño a llevar de la mejor manera su enfermedad.
La reducción del estrés y la ansiedad reducirá su recuperación.

Si sabes que va a ser necesaria una intervención con antelación, prepáralo para la experiencia antes con antelación. Ten en cuenta que los padres son un modelo de comportamiento, y si ellos tienen miedo o está triste, los niños se sentirán de la misma manera.

Responde a todas las preguntas que tenga con explicaciones sencillas y explícale en que consistirá el proceso de una manera que el pueda entender.

Una forma de hacerlo es con música. Selecciona una lista de canciones que gusten al niño, y ponlas en casa en los momentos en que está tranquilo. A base de repetirlo, asociará esa música con la sensación de tranquilidad. SI el niño tiene su propio tables, puedes ponerlas con los auriculares y que las vaya escuchando.

Cuando vayáis al médico, puedes ponerle los auriculares (los hay especiales para niños) con esa música en la sala de espera. Tu hijo estará entretenido y esas canciones le darán tranquilidad.

Una vez en el hospital, las visitas de amigos y familiares le ayudarán a permanecer conectado con su mundo fuera del hospital. Si las visitas no son posibles, las llamadas telefónicas o videoconferencias por internet son muy beneficiosas.

Llevarle juguetes, peluches y objetos familiares que el conoce lo ayudará mucho. En la medida de lo posible, hay que alentarle a jugar.
El juego, en general, puede entretenerle y evadirle por unos momentos del dolor, la ansiedad o la enfermedad.
El juego mantiene la estimulación, esto fomenta su desarrollo normal.

Hay muchos hospitales que organizan juegos y actividades, y personalidades del mundo del deporte o de la música, a menudo, suelen visitar a niños con enfermedades crónicas.

Cualquier producto o actividad que palie el dolor o acelere la recuperación es bienvenida.

Música para niños enfermos

La música es una terapia efectiva y gratificante para todas las personas, pero mucho más para los niños que tienen alguna enfermedad. Lo emocionante es que la música, es a menudo esa "cosa" que puede llegar hasta ellos de una forma que un humano no puede.

Los musicoterapeutas están capacitados para llegar a todos los niños mediante la música utilizando sus conocimientos, su creatividad y habilidades para crear planes de tratamiento específicos para cada paciente. Y de esta manera se consiguen muchos progresos.

La musicoterapia parece facilitar el desarrollo del lenguaje en los niños que sufren de algún retraso en su desarrollo, incluso dentro de un período corto de tiempo. Y según este estudio, los efectos de la musicoterapia en niños con un desarrollo del lenguaje retrasado, son muy positivos.

Esta terapia también ha funcionado en el caso de los niños autistas, pues a menudo tienen una afinidad por la música. Un niño puede tener una canción que canta para calmarse a sí mismo, o tal vez tiene un tipo de música (por ejemplo las canciones de Disney) que les ayuda a dibujar.

Un niño puede cantar palabras que no sabe como expresar, lo cual es el principio de la comunicación entre el terapeuta infantil y la música. Si se empieza a cantar una canción popular, el niño puede responder terminado la melodía. Se necesita poco esfuerzo para que responda, y la estructura de la música le facilita el hacerlo.

Es bueno que los niños escuchen música, pero hay que tener cuidado si utilizan auriculares, pues pueden hacerles más daño que beneficio. Hay que instarles a que usen unos auriculares para niños, pues son especiales para sus sensibles oídos.

Beneficios de la musicoterapia

  • Relajación y manejo del dolor: El musicoterapeuta se sienta al lado de un niño mientras toca su guitarra al ritmo de su respiración. De esta manera le ayuda a visualizar lo que podría ser su dolor abdominal, y ha hacerlo cada vez más pequeño. El rasgueo de la guitarra desacelera el ritmo de su respiración hasta que es capaz de relajarse lo suficiente como para dormirse.
  • Expresión emocional: Una chica de 17 años depende en gran medida de su fe para asimilar un diagnóstico negativo. El musicoterapeuta la alienta a escribir sus pasajes favoritos de las escrituras y ayuda a poner estas letras a la música, creando una canción. Esta canción sirve finalmente como un legado por que su familia puede recordarla.
  • Normalización y socialización: Un grupo de niños se sientan alrededor de una mesa y pueden elegir y tocar una gran variedad de instrumentos. El musicoterapeuta invita a cada uno a elegir y cantar su canción favorita. Los niños son parte de un grupo de música como lo harían en el colegio, pero no pueden porque están en el hospital. Las canciones tienen la finalidad de acercar la música a los niños en un ambiente social divertido y normalizar su situación.
  • Distracción: Un tambor y un xilófono puede utilizarse para distraer a un niño. El niño puede tocar una melodía simple en el xilófono y el musicoterapeuta puede cantar una canción familiar mientras que le están dando puntos o haciendo otro tratamiento. El musicoterapeuta puede hacer que el niño participe en una conversación no verbal mediante golpes con el tambor. Antes de que se de cuenta, el mal rato habrá pasado.
  • Ayuda a los niños a seguir las indicaciones, les enseña a expresar sus sentimientos adecuadamente, incluyendo casos donde no se utiliza lenguaje verbal. Les facilita las habilidades sociales como compartir, interactuar adecuadamente con otros niños, respetar los turnos, responder de una manera aceptable.