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¿Deben usar auriculares los niños?

Ya sea para escuchar música, vídeos o audiolibros; al utilizar la tablet, el móvil o la televisión, los auriculares especiales para niños son una mejor opción que te los cojan prestado a ti, o que utilicen los suministrados por los aviones o los trenes.

Y esto es principalmente por dos razones: en primer lugar, están diseñados para cabezas pequeñas, así que no se les van a caer ni resbalar de su sitio, y en segundo lugar (y lo más importante), los auriculares de los adultos tienen un volumen más alto que los de los niños.

¿Deben usar auriculares los niños?

De hecho, los auriculares de los adultos emiten 115 dB, y los expertos advierten que los niños podrían sufrir una pérdida de audición como resultado de escuchar música a este volumen durante sólo 15 minutos al día.

Por el contrario, los auriculares diseñados para niños cuentan con un reductor de volumen hasta un máximo de 85 decibelios, el nivel de ruido máximo recomendado por las organizaciones de salud auditiva. Es más, incluso los auriculares de los niños que no tienen esta restricción, no suenan tan fuertes como los de los adultos.

Dicho esto, si se opta por un par que no tenga esta restricción, hay que avisar al niño de que no ponga el aparato al máximo volumen por su propio bien.

Ventajas de que los niños tengan sus propios auriculares

¿Por qué es importante que los niños tengan unos auriculares para ellos? Principalmente es una cuestión de comodidad para los padres. Si no queremos tener que escuchar la música que está escuchando, o el vídeo que está mirando, lo mejor es que se ponga unos auriculares.

Ningún adulto quiere tener que escuchar a Bob Esponja durante más de 10 minutos, o a los juegos de acción que les encantan a los adolescentes. Y mientras tanto, nosotros podemos hacer otras tareas sin tener ninguna interrupción.

Si estás en el salón viendo la televisión, pero tu hijo quiere estar a tu lado mirando un vídeo o jugando con la consola portátil, lo más practico es que se ponga unos auriculares para no molestar a nadie.

Esto también aplica cuando se sale de casa. Hay muchos sitios en los que no se puede estar escuchando música o vídeos sin utilizar auriculares, como los transportes públicos, el médico, la biblioteca, el ayuntamiento, etc.

Otra buena razón para invertir en unos auriculares para niños es para viajes de largo recorrido. Tanto si es en coche, como en avión o tren, si el niño está viendo una película con sus auriculares, será un gran descanso para todos los viajeros de alrededor.

Si, en el avión y en el tren se suministran unos auriculares gratuitos para todos los viajeros, pero el problema de estos aparatos es que no están diseñados para las cabezas ni los oídos de los niños, y se salen y caen con facilidad, sobre todo en niños que no suelen estar quietos.

Con los auriculares específicos para niños tendrás la seguridad de que no se van a mover ni van a molestar al pequeño.

Cómo elegir unos buenos auriculares para tus hijos

A la hora de escoger un buen par de auriculares para nuestros pequeños, hay que tener en cuenta varias características esenciales que no deben faltar.

El confort es imprescindible en estos aparatos (tanto para los niños como para los adultos). No tienen que apretarles la cabeza, sino ajustarse firmemente pero sin molestarles. Lo ideal es que tenga una diadema que se pueda regular para adaptarlo a su circunferencia, que sin duda cambiará con el tiempo.

La comodidad también tiene que notarse en el oído, tanto si son unos auriculares sobre, alrededor o dentro de la oreja. Si son tipo botón, estaría bien que tuviesen unos enganches para que no se les salgan del oído, y si son sobre la oreja, el relleno tiene que ser transpirable y suave, para que no se les cueza la oreja.

También en esto influye el peso del aparato. Si es muy pesado no querrán ponérselo. Los auriculares inalámbricos suelen pesar más que los de cable, ya que llevan incorporado más tecnología y más piezas.

Como en todo producto, el diseño también es importante, ya que no es lo mismo unos cascos para un niño de 4 años, que para uno de 12.

También hay que considerar la longitud del cable o si se quiere cable o una opción inalámbrica. En el caso de que se prefiera un modelo inalámbrico, hay que elegir que sistema de transmisión se prefiere (Bluetooth, RF, etc.).

Como ya hemos visto, unos auriculares nos van a ahorrar tener que escuchar lo que el niño está viendo o escuchando, por eso sería buena idea adquirir unos auriculares con cancelación de ruido exterior, para que ni le entre ruido exterior a él, ni el sonido salga hacia fuera.

Y por supuesto, la calidad del sonido debe ser, por lo menos, decente. Un niño no va a ser tan exigente con los graves y los agudos, pero sabrá diferenciar si se oye bien o mal.

La característica más interesante en unos cascos para niños es, como hemos dicho, la regulación del volumen. Partimos de la ventaja de que el volumen máximo es menos que el de los adultos, aún así, puede resultar demasiado para algunos niños.

Esto se puede arreglar si tiene control del volumen, o si se puede poner un volumen máximo que el niño no puede modificar a su antojo.

Otras características adicionales, como por ejemplo el micrófono, no son imprescindibles, pues el niño no va a recibir ninguna llamada, ni va a tener que hablar con nadie.

También hay que tener en cuenta el presupuesto. Por suerte, la mayoría de los modelos especiales para niños tienen muy buen precio. Por 20€ o menos se pueden encontrar muy buenos aparatos. Siempre existe la opción de unos cascos más caros, pero no es necesario gastarse demasiado, ya que lo van a utilizar ocasionalmente.

Sea cual sea el auricular que compres, recuerda que el tiempo máximo de uso debe limitarse a dos horas al día.

Peligros del uso de auriculares

Comparados con los cascos de los de DJs y los altavoces de alta fidelidad, los auriculares de botón parecen inofensivos. Pero lo que verdaderamente importa es si el sonido hace que el tímpano vibre, ya que puede llegar a romperlo.

De hecho, la mayoría de los auriculares pueden producir un sonido que está muy por encima de los límites de seguridad aceptados.

Los auriculares no suenan a un volumen tan fuerte como los altavoces, incluso cuando el nivel sonoro en el tímpano es el mismo. Esto es debido a que el cerebro se engaña al pensar que el sonido del altavoz es exterior, y el del auricular interior.

A diferencia de los altavoces, con los auriculares los niños pueden estar escuchando un volumen muy alto sin que nadie se de cuenta. Esto es un peligro, porque pueden exponer sus oídos a un sonido excesivo sin que ni ellos mismos se den cuenta.

Por ejemplo, un iPod Nano en un volumen máximo, usando los auriculares estándar, produce un nivel de sonido de 96 dB con una música popular, una cifra mucho más alta de la que se permite en el lugar de trabajo.

Entonces ¿hay que limitar el uso de auriculares para niños? La pérdida de audición inducida por ruido se puede producir por dos tipos de ruido:

  • Repentino, como el ruido de las armas de fuego y fuegos artificiales.
  • Exposición continua a ruidos fuertes, que pueden dañar los oídos con el tiempo. Un ruido fuerte continuo puede ser los vehículos recreativos motorizados, eventos deportivos extremos, herramientas eléctricas y la música amplificada.

Aunque el límite de volumen máximo se puede ajustar en muchos auriculares y reproductores de MP3, puede que el niño desactive esa función.

Escuchar música con auriculares a un 60% de su volumen durante una hora, es seguro si es en un momento puntual, pero la exposición al ruido continuado, así como su duración, puede conducir a un inicio de la pérdida auditiva.

De ahí la preocupación del uso de auriculares en niños, puesto que se utilizan con frecuencia y el sonido va directamente al oído. Pero elegir un auricular adecuado, con las características que hemos mencionado anteriormente, pueden evitar estos daños de audición.

Enseñar a los niños a cuidar sus auriculares

Que los niños tengan sus propios accesorios puede ser una buena manera de enseñarlos a cuidar sus cosas. Esto les hace más responsables y aprenden a ver las consecuencias de una mala utilización.

Si han dejado el aparato en un sitio que no es el suyo, y alguien se sienta encima y lo rompe, les puede servir como lección para la vez siguiente, y para cuidar de todas sus cosas.

Para enseñar a los niños a cuidar de sus cosas, lo más importante es el ejemplo que les demos. Si nos ven cuidar las cosas a nosotros, a ellos les saldrá sólo.

Lo mejor es tener un lugar destinado a poner los auriculares, para que siempre sepan donde colocarlos y donde encontrarlos la próxima vez que los quieran utilizar. También hay que mantenerlos limpios.

Se pueden limpiar pasándoles un trapo seco, y si tienen mucha suciedad, se puede humedecer con un limpiador multiusos no agresivo para que no se vaya el color ni dañe el material.