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Anima a tus hijos a grabar sus propios vídeos

Grabar un vídeo estimula la creatividad y permite a los niños que puedan crear una historia, editarla y compartirla con sus amigos y familiares. Esto les hará sentirse orgullosos de lo que han conseguido. Por eso, es importante que les animemos a grabar sus propios vídeos, con lo que se les ocurra.

Aunque la mayoría de los teléfonos móviles y smartphones tienen una cámara para sacar fotos y grabar vídeos, comprarle una cámara para niños, es una muy buena manera de introducir a los niños en el mundo de la fotografía y el vídeo, sin que tenga que coger continuamente tu teléfono, y sin que tengas que comprarle uno a él.

Anima a tus hijos a grabar sus propios 	vídeos

No es necesario gastarse una pasta en una cámara muy cara, una deportiva del estilo de la GoPro les servirá para empezar. Y además, los padres también la podremos utilizar con ellos.

Este tipo de cámaras son las mejores, pues son muy pequeñas, ligeras y cuentan con varios accesorios para colocarla fácilmente en cualquier sitio.

Para animarles a que hagan sus propios vídeos, o películas, además de darles la idea si a ellos no se les ocurre, hay que apreciar los vídeos que graban otros niños y que se pueden encontrar fácilmente en YouTube.

Importantísimo también es apreciar cada vídeo que filmen ellos. Los niños necesitan sentir que su trabajo es útil, por eso necesitan, compartirlo y recibir la aprobación de las personas que más le importan, sus padres.

Asegúrate de que utiliza la cámara. Siempre que salgáis a la calle, sugiere llevarla para grabar un vídeo. Si te ve que quieres hacerlo, ellos también querrán hacerlo. También puedes aprovechar los días que hace mal tiempo y no se puede salir de casa para sugerirle hacer una película.

Quizás necesite alguna idea para seguir el guión, o tal vez tenga mucha imaginación y ya sepa lo que va a hacer. Aún así, cuando termine y te lo enseñe, dale tu punto de vista.

Aunque siempre tiene que ser de manera positiva y constructiva, le puedes dar algún consejo para que la próxima vez le salga mejor, como encuadrar mejor la cámara, o hacer más planos.

Una vez que el vídeo esté terminado, lo podéis editar juntos, añadiendo música o audio, cortando lo que no quiere que salga o cambiando la luz o el brillo. Esto se puede hacer fácilmente con un programa de ordenador.

Y cuando el vídeo esté a su gusto, lo ideal es compartirlo con toda la familia, e incluso crearle un canal de YouTube para que lo pueda ver siempre que quiera.

No hay duda de que grabar sus propios vídeos, ayuda a los niños a ganar confianza en si mismos, desarrolla su creatividad y les hace sentirse muy contentos con su buen trabajo.